Durante años se habló del huevo como algo malo para la alimentación. Hoy sabemos que puede convertirse en un gran aliado para sumar proteína y acompañar la comida de todos los días.
Está en el desayuno, la lonchera, el almuerzo y la cena. Ahora queremos ayudarte a entender todo lo que puede aportar y cómo aprovecharlo mejor.
La proteína ayuda al cuerpo a crecer, formar y reparar tejidos, mantener los músculos y acompañar distintas etapas de la vida. El huevo es una forma práctica y cotidiana de incluirla en la alimentación.
La proteína participa en el crecimiento y desarrollo del cuerpo. Es especialmente importante durante la niñez y la adolescencia.
Ayuda a formar, reparar y mantener músculos y otros tejidos. Su valor continúa durante la vida adulta y la vejez.
Niñas, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores necesitan proteína, aunque la cantidad varía según cada persona.
Hay muchas formas ricas, prácticas y rendidoras de llevar huevo a tu mesa durante todo el día.
El desayuno chapín convertido en un pan caliente, portátil y lleno de proteína.
⏱ 25 min · 🍽 4 porciones · Fácil
Una forma nueva de convertir el arroz de ayer en una comida dorada, completa y rendidora.
Huevo, tomate, limón, cilantro y aguacate en una mezcla fresca para tostadas o tortillas.
⏱ 30 min · 🍽 4 porciones · Fácil
Estamos aquí para acompañarte a resolver, sin enredos, los mitos y dudas más comunes sobre el huevo y la proteína.
Para la mayoría de personas, el huevo puede formar parte de la alimentación diaria dentro de una dieta variada. Cada quien es distinto: si vives con alguna condición de salud, platícalo con un profesional de confianza.
Sí. La clara y la yema se complementan: juntas aportan proteína y otros nutrientes. Comer el huevo completo es una forma sencilla de aprovecharlo bien.
Para nada. Funciona igual de bien en almuerzos, cenas, refacciones y antojos: un par de huevos al arroz, a las tostadas o a la sopa cambian el plato.
No. La cantidad varía según tu edad, tu peso y tu actividad. La calculadora te da una guía aproximada para ti.
Súmalo a lo que ya cocinas: un par de huevos con el desayuno chapín, en el arroz del almuerzo o sobre una tostada en la cena. En Recetas vas a encontrar más ideas.
Una guía hecha para ti
Responde unas preguntas sencillas y recibe una guía aproximada según tu edad, peso y actividad. Además, descubre cómo se ve esa cantidad en huevo y pollo.
El resultado es una guía aproximada, no un diagnóstico. Para recomendaciones personales, consulta a un profesional de la nutrición.