Cuéntanos un poquito de ti y te decimos cuánta necesitas
y cómo se ve eso en un plato de verdad.
A los niños no los podemos tratar como adultos: su proteína se calcula diferente y cambia rapidísimo con la edad. Esta calculadora está pensada para personas de 15 años en adelante — pero aquí va una guía general de cuánta proteína necesitan al día:
Para que te guíes:
Con eso puedes armar tus propias combinaciones.
Ojo: estos ejemplos muestran solo la parte de la proteína — no todo lo que un niño come en el día. Su plato completo lleva también sus tortillas, frutas, verduras y lo demás de siempre.
Cada niño crece a su propio ritmo — el número exacto para el tuyo se lo dejamos a quien lo conoce de verdad: su pediatra o nutricionista. Estos valores son la referencia general internacional (RDA) para niños sanos, no una recomendación personalizada.
Ver recetas para toda la familiaTu punto de partida: de aquí en adelante, nunca menos. Es lo que tu cuerpo pide para funcionar bien.
Partimos del estándar internacional de referencia para adultos sanos — 0.8 gramos de proteína por kilo de peso al día (la recomendación RDA que publican los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.) — y lo ajustamos según tu edad y qué tan movido es tu día. Tu punto de partida es el punto medio entre ese mínimo y tu meta ideal: una zona realista para empezar.
Es una estimación educativa para personas sanas, no una receta médica: el embarazo, la lactancia, algunas condiciones de salud y las etapas de crecimiento cambian las necesidades — para eso está tu médico o nutricionista.
Los pesos del pollo son aproximados y pensados como se compra en el mercado (indicamos cuándo es con hueso o sin hueso). Referencia: la pechuga cruda sin hueso aporta aprox. 22 g de proteína por cada 100 g.
Última revisión: julio 2026 · ¿Viste algo que mejorar? Escríbenos por nuestras redes.
Buenas noticias: tu punto de partida está más cerca de lo que crees. Mira cómo se arma con comida de todos los días:
Y ojo: el frijol, la leche, el queso y otras comidas también suman. El huevo y el pollo son dos grandes aliados — no los únicos.
Convierte tu número en platos de verdad: recetas chapinas, fáciles y llenas de proteína.
Ver recetas con proteína